Una línea sostiene la malla/ notas sobre Noi Donne, de Laura Gabay

Escrito por Nataly Maldonado

«Noi donne». Nosotras mujeres. La frase es de 1971 y también de ahora.

I.

Empieza por el grano.

Antes de cualquier imagen, antes de que aparezca una mujer, una calle, una mano, está el grano del 16mm.

Eso ya es un cuerpo. Eso ya está respirando.

II.

En 1971, en Roma, un grupo de mujeres hizo una película. Se llamó L’Aggettivo Donna. Filmaron en 16mm. Hablaron del aborto, del trabajo, de los cuerpos, del padre, del marido, del estado.

Se sentaban en círculo y se contaban la vida.

A eso le llamaron autocoscienza. Carla Lonzi escribió que pensar entre mujeres era otra forma de pensar — más lenta, más mojada, menos hegeliana.

III.

Cincuenta y cuatro años después, Laura Gabay vuelve a ese material.

No al tema: al soporte. Al 16mm.

Toma el sonido de aquellas voces y lo deja caer sobre las imágenes de ahora.

Algo se enhebra.

IV.

Laura U. Marks llamó visualidad háptica a esa cualidad de la imagen que se toca con los ojos, que se ofrece como piel antes que como información.

En Noi Donne, esa piel del film es también la piel que conecta a las mujeres de 1971 con las de 2025.

V.

Hay una forma de mirar que es de las mujeres y que no sé nombrar sin equivocarme.

Diría que es lenta.

Diría que se detiene.

Diría que r-e-s-p-i-r-a distinto.

VI.

Tina Campt escribió que las imágenes también se escuchan. Que hay frecuencias bajas en los archivos, vibraciones por debajo de lo visible.

Listening to images, lo llamó.

Escuchar las imágenes.

Pauline Oliveros, antes, había dicho algo parecido del sonido: que escuchar profundamente era atender a todo lo audible, sin elegir, sin jerarquías.

Noi Donne hace eso.

Mira como Oliveros escuchaba. Escucha como Campt mira.

VII.

Recién leí Kim Ji-young, nacida en 1982, de Cho Nam-joo.

La vida de una mujer cualquiera, resulta, está atravesada por un destino. Educación, trabajo, derechos, leyes, todo eso. Y aun así: el acoso,

el cuidado,

el lugar segundo,

la voz que se baja sola en las reuniones.

Silvia Federici diría que es estructural. Que el capitalismo necesita ese trabajo invisible para sostenerse.

Yo no sé qué decir.

Solo sé que cuando veo a las mujeres de 1971 hablando frente a la cámara, las reconozco. Y eso me duele un poco.

VIII.

Mi abuela pelaba papas así.

Mi madre pelaba papas así.

Yo a veces pelo papas así.

¿Eso es herencia o es condena?

IX.

Donna Haraway escribió sobre las figuras de hilo. Esas tramas que se sostienen entre varias manos.

Una agarra, otra suelta, la trama se hace en el pase.

Pensar es tejer con otras, dice.

Pensar nunca se hace sola.

X.

Y entonces entiendo lo que estaba viendo:

somos una línea que sostiene una malla de mujeres de luchas de sentires de pensares de miedos de poder.

Ninguna línea sostiene sola. Pero sin una línea, la malla se afloja.

XI.

Siguen naciendo niñas.

Cada una llega y se anuda. Aún no sabe que se está anudando, pero ya está adentro.

Ya hay voces de 1971, de 1982, de 2025, de una marcha,

de mil marchas,

esperándola.

XII.

La pregunta del film no es cómo se ve la figura de la mujer.

La pregunta es:

¿quién está mirando?